
Es difícil expresar con palabras lo que ha significado para mi este viaje a Uganda y la relación tan especial que tendré con Mari, un auténtico ser de luz, el resto de mi vida.
He visitado más de 50 países y la generosidad, el amor, la dedicación y el respeto por el país, sus habitantes y la naturaleza que Mari y el equipo de Muzungus demuestra en cada detalle del viaje no lo había visto nunca.
Durante todo el trayecto por Uganda, no dejó de sorprenderme ver cómo Mari se ha ganado a pulso el corazón y el respeto de los ugandeses en los 10 años que lleva viviendo en allí, y tratándose de una mujer, os aseguro que tiene doble mérito. Me hinché a hacerle fotos de los abrazos y las demostraciones sinceras de afecto que iba recolectando a cada paso que dábamos.
Para saber de lo maravilloso del país, la experiencia inolvidable y única que son los safaris y la experiencia con gorilas solo tenéis que leer el resto de reseñas que lo describen a la perfección.
¡Volveré a viajar con Muzungus! Aunque, como me dijo Mari, la primera vez que me contestó a un mensaje 2 años antes de viajar con ella: Soy y seré una muzungu SIEMPRE.