CARLOS N

Categoría
Viajeros

De Uganda a España. Ya hemos vuelto, con un montón de recuerdos y vivencias. No ha sido sólo un safari; también una aproximación a la cara humana de un país que enamora.

Muzungus nos ha guiado y el grupo de viaje ha sido la mejor compañía (apenas hemos aterrizado y ya estamos organizando una “quedada” para vernos y, de nuevo, volver a reír juntos) porque, además de ver animales imponentes, animales que desbordan colores, animales que intimidan, animales que querrías coger en brazos, y un largo etcétera, también hemos hecho un buen grupo humano guiado por Joseba (experto guía, que conoce Uganda como la palma de la mano) y el entrañable equipo de apoyo que nos acompañó durante todo el recorrido: Patrick, Bernard, Fred y Apolo.

Y surgen preguntas: ¿Cómo podían Patrick y Apolo prepararnos una cena tan rica bajo las estrellas, en mitad de la sabana, con tan solo una pequeña fogata y dos hornillos? “Pa chuparse los dedos”. Y otra pregunta: ¿Cómo podían Bernard y Fred ver a los felinos u otros animales ocultos en las hierbas altas con tanta facilidad? (sin ellos, muchos se nos habrían pasado de largo).

Muzungus son Mari y Joseba. En este safari nos acompañó Joseba, pero en otros es Mari la guía. Ambos son unos enamorados de Uganda y están muy implicados en proyectos sociales que se desarrollan allí. La ruta del safari pasa por algunos de ellos, algo que agradecemos y nos ayuda a reflexionar y a conocer mejor a unas personas alegres que se aproximan a los turistas con cariño y una bondad que desborda.

Y ahora viene el consejo con el que concluyo: si estáis dudando en hacer o no un safari a Uganda con Muzungus no llaméis a Mari, porque os explicará todo lo que sabe y os hará sentir todo lo que siente por Uganda y sus gentes. Hablando con ella ya estaréis viendo sus tierras rojizas, sus animales y su hospitalaria gente. Al colgar el teléfono compraréis los billetes de avión casi sin poder evitarlo. La suerte es que habréis acertado y, casi casi, ya estaréis camino de un sueño.