CRISTINA M. A.

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Viajeros

Nuestro viaje a Uganda acompañados y cuidados (¡más bien mimados!) por el equipazo Muzungus (Mari, Joseba, Ben, Patrick, Apollo y Fred) ha sido toda una aventura muy intensa presente aún un mes después de haber vuelto. Y es que son muchas las ganas que te quedan de compartir con otros lo vivido porque cada uno de los nueve miembros (¡amigos!) del grupo nos hemos traído un pedacito de África que se nos ha incrustado muy dentro.

Mari y Joseba son padres de un proyecto inusualmente distinto: FAMILIA MUZUNGU. Y es que, gracias a su manera de entender el turismo, esta pareja de españoles enamorados de Uganda y residentes en este bello país no solo nos muestran una Uganda bastante desconocida e inmensamente rica que ellos conocen bien y están firmemente decididos a cuidar y proteger, sino que nos mueven e involucran para hacerlo con ellos durante y después del viaje.

La MENTE aguda y analítica de estos verdaderos «anfitriones de Uganda»:

– Ha escogido la más adecuada infraestructura y logística para los desplazamientos: furgoneta, 4×4, barca, lancha… ¡y motos y bicis!
– Se ha empeñado en ofrecernos la mejor comida posible, adaptada a nuestras necesidades y cocinada únicamente con hornillo y muuuucha paciencia en medio de «la nada más espectacular».
– Nos ha procurado descanso en alojamientos de lo más variado: sencillos y auténticos unos (como las acampadas bajo una acacia protegidos por los rangers), comprometidos en apoyar proyectos sociales y necesidades locales otros y también espaciosos y con toda clase de comodidades en medio de inmensas praderas.
– Ha elegido cuidadosamente el itinerario, con parques nacionales en los que hacer actividades inmersivas para lograr avistamientos impactantes (¡qué pasada los trekkings de chimpancés y de gorilas!) y también zonas rurales recónditas imbuidas de auténtica realidad y genuina belleza.

Y por si lo anterior fuera poco, el equipo Muzungus nos ha ofrecido una dedicación y un tiempo (mucho tiempo) gracias a los que las dudas sobre cualquier aspecto del viaje, consejos prácticos… todo ha quedado contestado con una sonrisa, paciencia y humildad. Para nosotros, Mari, nuestra guía y compañera imprescindible, ha materializado visiblemente el CORAZÓN del equipo Muzungus con su atención y cuidado hacia el grupo.

Mari y Joseba transmiten su pasión por Uganda, contagian buen rollo y nos hacen partícipes del necesario respeto y cuidado por el medioambiente, la fauna salvaje y la vida local mientras nos acercan a la realidad más auténtica del país.

¡Gracias! Nos volveremos a ver, seguro, en algún viaje para repetidores que ya sabemos que estáis preparando.

Por cierto, si alguien duda sobre ir en grupo, que no se lo piense: la magnífica convivencia con los otros compañeros, ¡ya amigos! —¡nos vemos en breve en Villa Masai, chicos!—, se debe a la selección que se hace para formar los grupos. Nuestro funcionamiento en el día a día habla de confianza, entusiasmo, ayuda, aventura compartida, risas, respeto y cercanía. ¿Qué más se puede pedir?