
No hay palabras para describir este viaje, pero lo que mejor lo definiría es: organización, pasión y admiración.
Desde el minuto uno, Mari se puso en contacto con nosotros para darnos todos los detalles del viaje, resolver nuestras dudas y ayudarnos con todo el proceso. Tanto Joseba como ella están dedicados en cuerpo y alma a este proyecto de mostrarnos Uganda no como turistas, sino como locales, viviendo desde dentro la humildad y el cariño de los Ugandeses y sobre todo el apoyo tan grande que dan a la comunidad local.
Su equipo: Ben, Fred, Patrick y Apollo han cuidado de nosotros, nos han dado de comer, nos han enseñado muchas cosas y nos hemos reído hasta llorar. No se puede pedir más!
Además, si tienes la suerte de compartir la experiencia con un grupo como el que nos tocó a nosotros, al final 9 desconocidos se convierten en amigos!!
Un 10 por todos y cada uno de ellos, MUZUNGUS AL PODER!!